Posteado por: . | 9 enero 1999

5 – 09/01/1999 – ERC-PP: cuando los extremos se tocan.

ERC-PP: cuando los extremos se tocan.

Martín Andrés García Marí

Ultima hora  \ Sábado, 9 de enero de 1999

 

Siempre se ha dicho que, cuando existen varios posicionamientos respecto a una misma materia, las posiciones más extremas tienden a parecerse. Si es verdad que esto sucede, en nada es más patente que en política. Y recurrir a la historia siempre es una sana ayuda. Aunque ideológicamente el comunismo de Stalin y el fascismo de Mussolini fuesen muy diferentes, si nos adentrásemos un poco más en lo que fue su vida del día a día descubriríamos que ambos regímenes eran en lo básico muy parecidos. Ambos trataban al individuo y ejercían una presión psicológica sobre él muy parecida, y en muchos otros ámbitos sociológicos las similitudes eran mayores que las diferencias.

Pero aquí, más cerquita, en España y en estas islas ¿en qué se pueden parecer dos partidos tan diferentes a priori como Esquerra Republicana de Catalunya y el Partido Popular? Uno monárquico, de derechas y castellano; el otro republicano, de izquierdas y catalán. Resulta interesante -cuando no curioso- cómo de diagnósticos de la realidad tan diferentes ambos partidos llegan a trasladarse a unas actuaciones políticas similares.

Empecemos por ERC. A la dialéctica que exponen (descentralización, cultura, lengua, autodeterminación…) siempre se les puede contestar dejándoles sin argumentos. En todo menos en una cosa, en el hecho de que de nuestras islas sale fiscalmente más dinero del que entra (balanza fiscal negativa). Al final todos sus argumentos se resumen en ese. Ellos llegan a hablar de expolio. Una palabra un poco exagerada para los tiempos que corren. Quizás a principios de siglo cuando Cataluña aportaba el 25 % del presupuesto del Estado y sólo recobraba una octava parte se podría hablar en esos términos, pero con las cantidades de hoy es una total sinrazón.

Se acercan unos meses en los que vamos a oír muchas cifras. A veces contradictorias, otras confusas y muchas veces poco esclarecedoras. Cada uno intentará medir lo que se llama balanza fiscal de la manera que más le convenga. La forma más efectiva y sencilla (los datos se pueden conseguir en cualquier estudio económico) no puede ser otra que realizándolo “per capita”. Si comparamos la riqueza creada con la riqueza disponible la diferencia son los impuestos (la balanza fiscal por persona). Así veremos que en ciertas Comunidades Autónomas se dispone de más riqueza de la creada (Andalucía, Extremadura,…) y en otras menos (Baleares, Cataluña,…). Pero lo interesante es saber qué tanto por ciento supone esa cantidad sobre nuestra riqueza actual. Ese es el numerito mágico. Una cifra que nunca se dice y que aclararía muchas cosas. Algunos dirían un 15, 20 ó 30 %. La respuesta es algo más comedida, entre un 8 y un 9 % dependiendo del año. Si a eso le restamos la parte de servicios que recibimos pero que no se realizan en Baleares, sino mayoritariamente en Madrid (diplomacia, monarquía, ministerios, defensa…) tendremos el verdadero déficit fiscal -mayoritariamente dedicado a la solidaridad interterritorial- que no pasará de ser un 2 % de nuestra renta actual. Y aquí se nos presenta el PP balear (con la diputada ibicenca Cava de Llano a la cabeza) basando toda su legislatura —cuatro años de trabajo- en intentar rascar algo de esa exigua cantidad. Algo que, aparte de insolidario y de dejamos mal a los ojos del resto de españoles, es inútil. Nos han querido hacer creer que todos nuestros problemas quedarían resueltos con “ratear” algo de esa pequeña suma, un “algo” que nunca nos revelaron a cuanto podía ascender, pero que en ningún caso ese milagroso Régimen Especial nos permitiría recuperar más de un 1% de nuestra renta. Además no han conseguido eso ni de lejos. Al final los únicos que se han beneficiado han sido las compañías aéreas: han subido los precios en la misma cantidad en la que se nos ha aumentado el descuento por residencia. Ahora todos a pagar más impuestos para esas compañías.

Al menos la posición de ERC es más digna. Ellos ven la solidaridad entre Baleares, Cataluña y Valencia. Pero el PP rechaza la solidaridad que propugna la constitución y se aferra a un artículo redactado para otros casos (aquellos en los que la insularidad no permita alcanzar un nivel de renta igual al de la media de todas las Comunidades Autónomas), sin ver que la insularidad es lo que nos permite actualmente mantener nuestro alto nivel de vida.


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